MITT

Las técnicas para el robo de vehículos, cada vez más sofisticadas y silenciosas

El avance de la tecnología también llega a los robos de vehículos y, en los últimos años, los delincuentes han cambiado las técnicas tradicionales, como forzar cerraduras o romper cristales, por métodos mucho más tecnológicos y discretos. Hoy es posible abrir y arrancar un vehículo sin dejar rastro, y sin que los conductores se dan cuenta de que han sufrido un robo hasta horas más tarde. Este cambio ha hecho que recuperar un coche robado sea más complicado y que cada vez sea más importante contar con sistemas que permitan detectar y localizar el vehículo rápidamente, como el que comercializa LoJack y que ha demostrado un alto índice de eficacia en la recuperación de vehículos. Desde la empresa nos explican algunos de los nuevos y sofisticados métodos de robo que hay que conocer y tener en cuenta.

NOTA DE PRENSA

Desde su experiencia internacional en la localización y recuperación de vehículos robados, LoJack, líder mundial en este ámbito con más de 40 años de trayectoria, ha identificado una serie de técnicas de robo que se repiten con mayor frecuencia y que reflejan cómo se ha profesionalizado este tipo de delito. “Los métodos de robo han cambiado mucho, pero también lo ha hecho la forma en la que los delincuentes seleccionan y actúan sobre los vehículos”, explica José Ignacio Rubio, director general de LoJack Iberia. “Hoy hablamos de robos rápidos, silenciosos y muy planificados, que en muchos casos pasan completamente desapercibidos para el conductor hasta que se percata de que su vehículo ha desaparecido…”.

Robo mediante inhibidores de señal

    Una de las técnicas más utilizadas actualmente es el uso de inhibidores de señal, dispositivos que bloquean la señal del mando a distancia cuando el conductor intenta cerrar el vehículo. De este modo, el coche queda abierto sin que el propietario lo advierta, permitiendo a los ladrones acceder al interior minutos u horas después sin necesidad de forzar nada. Este tipo de robos se produce con mayor frecuencia en zonas concurridas como parkings, centros comerciales o áreas turísticas, donde el conductor se aleja rápidamente del vehículo confiando en el cierre remoto.

    Duplicado de llaves y robo electrónico

      Otra técnica cada vez más habitual es el duplicado electrónico de llaves, que permite a los delincuentes copiar la señal del mando y utilizarla posteriormente para abrir y arrancar el vehículo. En algunos casos, este proceso se realiza en cuestión de segundos, sin contacto directo con el coche. Este tipo de robo pone de manifiesto que cerrar el vehículo no siempre es suficiente y que los sistemas tradicionales de seguridad pueden verse superados por métodos electrónicos avanzados.

      Acceso a través del puerto OBD

        El puerto OBD, utilizado habitualmente en talleres para el diagnóstico del vehículo, se ha convertido también en una vía de acceso para los ladrones. Una vez han conseguido acceder al interior del coche —normalmente sin forzamiento visible—, mediante dispositivos específicos pueden reprogramar llaves o desactivar sistemas de seguridad como el inmovilizador o los sistemas antirrobo de origen en pocos minutos. Este método suele emplearse en robos planificados y dirigidos a modelos concretos, y requiere un conocimiento técnico elevado, lo que refleja el nivel de especialización de este tipo de delitos.

        Los robos sin forzamiento visible: la clave de las intervenciones

        Una de las características comunes de muchas de estas técnicas es la ausencia de daños visibles en el vehículo. Puertas intactas, cerraduras sin marcas y cristales sin romper hacen que no se sospeche inmediatamente que el coche ha sido robado, retrasando la denuncia y reduciendo las posibilidades de recuperación. “En muchos casos, el propietario no se da cuenta del robo hasta que necesita el vehículo y este ya no está”, señala José Ignacio Rubio. “Ese retraso juega en contra de la recuperación, ya que las primeras horas son clave”.

        Selección del vehículo y vigilancia previa

        Más allá de la técnica empleada, LoJack ha detectado que muchos robos responden a una vigilancia previa del vehículo. Los ladrones observan rutinas, horarios, lugares de estacionamiento habituales y periodos prolongados sin supervisión, lo que les permite actuar con mayor seguridad y rapidez. Este patrón se repite tanto en entornos urbanos como en zonas residenciales y turísticas, y afecta tanto a vehículos particulares como a vehículos de flotas.

        La importancia de la tecnología en la recuperación

        Ante este escenario, la detección temprana del robo y la localización del vehículo se han convertido en factores determinantes para aumentar las probabilidades de recuperación. A diferencia de otros sistemas, las soluciones de seguridad de LoJack permiten actuar incluso cuando el robo se ha producido sin forzar el vehículo y sin que el conductor lo haya detectado de inmediato. “La clave ya no es solo evitar el robo, sino ser capaces de localizar el vehículo cuanto antes si se produce”, concluye José Ignacio Rubio. “La tecnología y la colaboración con las autoridades policiales son fundamentales para hacer frente a unos métodos de robo cada vez más sofisticados”. Gracias a su tecnología única propia de radiofrecuencia (VHF) y a su experiencia internacional, LoJack colabora con las fuerzas de seguridad en la localización y recuperación de vehículos robados, aportando un enfoque especializado frente a un problema en constante evolución.

        Compartir:

        Deja un comentario

        Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

        Scroll al inicio